Jonathan Menkos

+ democracia + desarrollo + igualdad

¡Enójate y diputa, pero participa!

¡ENÓJATE! Si estas desempleado, si el salario no te alcanza, si no hay jubilación para tus padres, ni para ti. ¡ENÓJATE! Si te sientas agriado a compartir una mesa en la que falta el pan, si el sueño de una casa propia se redujo conforme fueron naciéndote las canas. ¡INDÍGNATE!  Protesta contra la muerte injusta, contra la vida injusta, contra el sistema de hambre, odio y desdén que sacrifica lo humano y reditúa a la codicia.  ¡ENFURÉCETE!  Muéstrate inconforme con los días tan ásperos de este país. ¡DESESPÉRATE!  Si tu sudor alimenta la misma tierra ajena que doblegó la espalda de tus abuelos y tus padres, y hoy sus frutos continúan sin saciar tu hambre ni la de tus hijos. ¡ENÓJATE! No te sientas débil, ¡eres la mayoría! Eres el que tiene el poder de elegir y el poder de cambiar. ¡ALBORÓTATE! Encrespa el puño y la garganta. ¡Demuéstrate que aún estas vivo! ¡ENÓJATE!

¡PARTICIPA! No te quedes tirado en el sofá esperando que esto cambie sin tu ayuda.  ¡PARTICIPA! No te sientas trabajador del cementerio que en la tarde gris se queda esperando al siguiente muerto. ¡PARTICIPA! Honra a esas mariposas que se sienten en el estómago cuando uno está vivo. No voltees el rostro para evitar ver al viejo que mendiga, al niño que lustra zapatos, al que traga gasolina para llevarse unos centavos a la bolsa. Entiéndete parte del problema y de la solución. ¡PARTICIPA! Cuando leas en las noticias que el actuar de muchos diputados no representa tus intereses sino tu indiferencia. ¡REUNETE! Encrespa el puño y la garganta. Ve a la plaza y ¡SÚMATE! ¡Demuéstrate que aún estas vivo! ¡PARTICIPA!

¡DIPUTA! Puedes maltratar al mundo, puedes decir mil groserías, puedes echarle el muerto a otros sobre los problemas de este país, pero después de enojarte deberás participar y claro, no todos nacimos para ser políticos así es que ¡DIPUTA! Pero para garantizar que a quién delegues  cumpla tus expectativas, deberás continuar participando y deberás enfurecer si el que diputas decide que es mejor echar adelante primero sus negocios que aquellos que son de bien colectivo, que son tuyos.  ¡DIPUTA! Pero no dejes de observar al delegado.  Recuerda bien que solo al ojo del amo engorda el ganado. ¡DIPUTA! Pero pide explicaciones y sanciona al mentiroso, al charlatán y al ladrón. ¡DIPUTA! Pero infórmate de a quién le das el poder para representarte. ¡DIPUTA! Pero no olvides que la construcción del sueño es tuya: eres tu el que debe decidir el futuro de esta patria ¿Cómo te sentirías a gusto en ella? ¿Qué deseas heredarles a tus hijos? ¿Por dónde crees que debamos empezar? ¡DIPUTA! Pero no te sientas débil, ¡eres la mayoría! Eres el que tiene el poder de elegir y el poder de cambiar, así es que ¡Enójate y diputa, pero participa!


Columna dobleV: viejita pero vigente, publicada en 2011 en el Diario de Centroamérica.

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Esta entrada fue publicada en 20 agosto, 2015 por en Democracia y etiquetada con , , , , , .

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